Del evaluativo participaron centenares de países y Argentina ocupó el puesto 75 en Matemática, 62 en Lectura y 71 en Ciencias. - eldiariodecatamarca.com

Los estudiantes argentinos de 15 años empeoraron su desempeño en Matemática, Lectura y Ciencias en las pruebas PISA 2025, cuyos resultados fueron difundidos este martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La evaluación, realizada en 91 países y economías, mostró además un deterioro global de los aprendizajes y dejó a Argentina en el puesto 75 en Matemática, 62 en Lectura y 71 en Ciencias.
La caída argentina se produjo en las tres áreas por primera vez dentro de la serie comparable. El país perdió 11 puntos en Matemática, 12 en Lectura y 13 en Ciencias respecto de la edición 2022. En Matemática, además, obtuvo el peor resultado de toda la serie comparable.
El dato más crítico aparece en Matemática: solo el 24% de los estudiantes argentinos alcanzó el nivel 2 o superior, considerado por PISA como el umbral básico de desempeño. En otras palabras, el 76% quedó por debajo del nivel mínimo esperado para un estudiante de 15 años. El promedio de la OCDE es considerablemente mejor: el 65% de sus estudiantes alcanza ese nivel.
Argentina obtuvo 367 puntos, frente a los 378 de 2022. El resultado también quedó muy por debajo del promedio de la OCDE, que alcanzó los 463 puntos.
El retroceso no es nuevo
En 2018, alrededor del 31% de los estudiantes argentinos alcanzaba al menos el nivel básico. En 2022, la proporción había descendido al 27% y en 2025 llegó al 24%. El director del Observatorio y coautor del informe de Argentinos por la Educación, Martín Nistal, señaló que los resultados muestran que muchos estudiantes no pueden resolver ejercicios acordes a su edad, como problemas de proporciones, reglas de tres simples o ecuaciones básicas.
Lectura y Ciencias también retrocedieron
El deterioro no se limitó a Matemática. En Lectura, Argentina pasó de 401 puntos en 2022 a 389 en 2025. Solo el 40% de los estudiantes alcanzó el nivel básico, mientras que el 60% quedó por debajo de ese umbral. En Ciencias, el país bajó de 406 a 393 puntos. Apenas el 41% de los alumnos alcanzó el nivel 2 o superior, frente al 74% promedio de la OCDE. En ambos casos, Argentina registró sus puntajes más bajos desde 2006.Además, apenas el 1% de los estudiantes argentinos alcanzó los niveles más altos de desempeño en Lectura y Ciencias, mientras que en Matemática la proporción fue prácticamente nula.
Casi la mitad tiene bajo desempeño en las tres áreas
El panorama se vuelve más preocupante cuando se observan las tres materias en conjunto. El 48,8% de los estudiantes argentinos de 15 años presentó un desempeño bajo simultáneamente en Matemática, Lectura y Ciencias. En el promedio de la OCDE, esa proporción fue del 19,7%. En el extremo opuesto, apenas el 1,2% de los estudiantes argentinos alcanzó los niveles más altos en al menos una de las tres áreas, frente al 11,9% registrado en los países de la OCDE.
Argentina quedó octava en América Latina
Los resultados también muestran el lugar que ocupa el país dentro de la región. Argentina quedó octava entre los 13 países latinoamericanos que participaron de PISA 2025 en las tres áreas evaluadas. En Matemática, los mejores resultados de la región correspondieron a Uruguay, Chile, México, Costa Rica, Perú, Colombia y Brasil, mientras que Argentina obtuvo 367 puntos y quedó por encima únicamente de Ecuador entre esos países. La caída argentina de 11 puntos en Matemática fue la mayor registrada entre los países latinoamericanos en comparación con PISA 2022.
Un deterioro que también se observa en el mundo
El retroceso argentino se produce en un contexto internacional complejo. La OCDE informó que el desempeño promedio de sus países miembros llegó a sus niveles más bajos registrados hasta ahora en Ciencias, Matemática y Lectura. Entre 2015 y 2025, la organización perdió 22 puntos en Matemática y 28 en Lectura. La situación es particularmente preocupante en comprensión lectora. Según el organismo, entre 2018 y 2025 prácticamente se duplicó la proporción de estudiantes considerados “lectores apresurados”, aquellos que leen de manera rápida y superficial y cometen errores con frecuencia. La OCDE advierte que las dificultades para evaluar información, relacionar distintas fuentes y analizar críticamente lo que se lee adquieren especial importancia en un contexto marcado por la digitalización y la expansión de la inteligencia artificial.
El uso de tecnología también aparece en los resultados
La edición 2025 incorporó nuevas evaluaciones vinculadas con las competencias digitales. Argentina obtuvo 403 puntos en resolución computacional de problemas, por debajo del promedio de 500 puntos de la OCDE, y quedó novena entre los 13 países latinoamericanos participantes en esa evaluación. Al mismo tiempo, los cuestionarios mostraron un alto nivel de distracción digital en las aulas. El 55% de los estudiantes argentinos afirmó que sus compañeros se distraen con dispositivos electrónicos durante la mayoría o todas las clases de Ciencias, frente al 28% promedio de la OCDE. El uso de herramientas de inteligencia artificial también es significativo: el 52% de los estudiantes argentinos dijo utilizar chatbots al menos una vez por semana para ayudarse a aprender, por encima del 46% promedio de la OCDE.
Problemas de convivencia y asistencia
Las pruebas también relevaron aspectos vinculados con el clima escolar. El 58% de los estudiantes argentinos afirmó que el ruido y el desorden interrumpen la mayoría o todas las clases de Ciencias. El promedio de la OCDE fue del 31%. Además, el 47% señaló que sus compañeros no escuchan habitualmente al docente. La impuntualidad también aparece como un problema: el 66% de los estudiantes argentinos afirmó haber llegado tarde a la escuela al menos una vez durante las dos semanas anteriores a la evaluación, frente al 50% promedio de la OCDE. En cuanto al ausentismo, el 20% dijo haber faltado al menos un día completo de clases durante ese período.
Más de 11.000 estudiantes argentinos participaron de PISA
En Argentina participaron 11.093 estudiantes de 412 escuelas, una muestra representativa de aproximadamente 609.100 jóvenes de 15 años. A nivel internacional, PISA 2025 evaluó a más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías, que representan alrededor de 33 millones de adolescentes. La evaluación no busca medir únicamente cuánto contenido curricular recuerdan los estudiantes. PISA analiza su capacidad para utilizar conocimientos y habilidades frente a problemas y situaciones nuevas, una diferencia central respecto de otras evaluaciones educativas. Los resultados de 2025 vuelven a poner el foco en los aprendizajes fundamentales y plantean un desafío para los sistemas educativos: revertir el retroceso en competencias básicas mientras se incorporan nuevas herramientas digitales sin que estas se conviertan en un obstáculo para aprender.
