La prometida de Jake Paul triunfa en los 1.000 metros de patinaje de velocidad con 1:12.31 y se consagra como reina olímpica. 

La pista de hielo de los Juegos Olímpicos de Invierno ha sido testigo de una actuación que redefine los límites del patinaje de velocidad. La neerlandesa Jutta Leerdam ha alcanzado la cima del podio en los 1.000 metros, logrando no solo la medalla de oro, sino también estableciendo una nueva plusmarca olímpica con un registro de 1:12.31.

Este triunfo en Milán-Cortina 2026 representa la consagración definitiva para una atleta que ya había demostrado su valía con la plata en Pekín 2022. Con esta victoria, Leerdam engrandece un palmarés envidiable que ya cuenta con 13 medallas en campeonatos mundiales y siete metales continentales, devolviendo a los Países Bajos al lugar de honor en una disciplina que históricamente dominan.

La competencia en el estadio de Milán fue feroz, reuniendo a las figuras más destacadas de la especialidad. El podio se completó con un doblete neerlandés gracias a Femke Kok, quien obtuvo la plata con un tiempo de 1:12.59. El bronce quedó en manos de la japonesa Miho Takagi, quien con sus 1:13.95 no pudo revalidar el récord olímpico que ostentaba desde la edición anterior. Por su parte, la poseedora del récord mundial, la estadounidense Brittany Bowe, tuvo que conformarse con la cuarta posición.

Sin embargo, el impacto de Leerdam trasciende lo estrictamente deportivo. Con una comunidad que supera los cinco millones de seguidores en Instagram, la patinadora se ha consolidado como una de las figuras más mediáticas del evento. Su vida personal también ha capturado la atención de la prensa internacional debido a su relación con el boxeador e influencer Jake Paul, con quien se comprometió en marzo de 2025.

La presencia de Paul, quien viajó en avión privado para apoyar a su prometida, añadió un componente de espectáculo a la jornada. Tras la victoria, el estadounidense se mostró visiblemente conmovido, y las imágenes de la celebración de la pareja se convirtieron en tendencia global de forma instantánea. Esta unión entre la excelencia atlética y el fenómeno de las redes sociales posiciona a Leerdam en la intersección perfecta entre el deporte de élite y el entretenimiento masivo.

La actividad para la campeona olímpica no termina aquí. Su mirada ya está puesta en el próximo 15 de febrero, fecha en la que participará en la prueba de 500 metros. En esta competencia se medirá ante rivales de la talla de Erin Jackson, la actual monarca olímpica de la distancia. De obtener un nuevo metal, Leerdam cerraría una participación histórica, confirmando su estatus como la gran referencia del patinaje de velocidad contemporáneo.