En lo que va de la gestión libertaria, los trabajadores formales arrastran una pérdida del 6,4% en su capacidad de compra, con el sector público como el más castigado.

Los últimos datos oficiales confirman que la recuperación macroeconómica sigue sin trasladarse al bolsillo de los argentinos. Según el informe distribuido por el INDEC, en noviembre de 2025 los salarios quedaron varios escalones por debajo de la inflación, profundizando una tendencia que ya suma tres meses consecutivos de caída real.
El incremento promedio del 1,8% mensual en los ingresos se explica por un comportamiento dispar entre los distintos sectores laborales. Mientras que el sector privado registrado logró un ajuste del 2,1%, los trabajadores del Estado apenas percibieron un alza del 1,2%, quedando muy rezagados frente al IPC del mes.
Sector Privado Registrado: +2,1%
Sector Privado No Registrado: +1,7%
Sector Público: +1,2%
Si se analiza el último trimestre relevado (septiembre-noviembre), el poder de compra de los salarios acumula una baja del 1,7%. Solo durante noviembre, la pérdida de poder adquisitivo fue del 0,7% para el promedio de los trabajadores.
Al poner la lupa sobre la gestión de Javier Milei, los números reflejan un escenario crítico para el empleo estatal. Desde noviembre de 2023, los salarios públicos han perdido un 15,5% de su valor real, consolidándose como el sector más perjudicado por las políticas de ajuste fiscal.
En contraste, los salarios privados registrados muestran una resistencia mayor, con una caída acumulada del 1,25% en el mismo periodo.
Sin embargo, el dato más alarmante surge de la comparación a largo plazo: frente a diciembre de 2017 —punto de partida del ciclo inflacionario actual—, los haberes en Argentina han perdido más del 20% de su capacidad de compra.
Aunque en la comparación interanual los sueldos subieron un 40,3% frente a una inflación del 31,4%, esa "victoria" estadística no alcanza para compensar el arrastre de las devaluaciones y la escalada de precios de los últimos meses de 2025.
