El Gobierno Nacional, a través de la Secretaria de Energía del Ministerio de Economía, decidió ampliar los subsidios eléctricos para estas regiones del país. –eldiariodecatamarca.com 

La medida eleva los topes de consumo subsidiado durante el verano para reconocer el impacto de calor y garantizar mayor equidad territorial en las provincias del norte. 

De este modo, se mantiene la lógica de topes y estacionalidad del subsidio, pero introduce un criterio de equidad territorial, para que los hogares vulnerables del NOA y NEA cuenten con un bloque de consumo subsidiado acorde a su nivel de exigencia térmica.

La medida se apoya en la clasificación climática de la norma IRAM 11603, que identifica zonas “muy cálidas” y “cálidas” en gran parte del norte argentino. Sobre esa base, se eleva el tope de consumo con subsidio en los meses de mayor calor (diciembre, enero y febrero).

En las zonas muy cálidas del NOA y NEA, el bloque subsidiado pasa de 300 kWh a 550 kWh mensuales; en las zonas cálidas, el bloque se fija en 370 kWh mensuales. En el resto del país, el bloque de verano se mantiene en 300 kWh mensuales.

Además, a partir de febrero de 2026, comienza a regir el nuevo esquema tarifario de energía y gas que deja atrás la segmentación de tarifas en tres niveles: solo quedarán los hogares con y sin subsidio, aunque los primeros también sufrirán aumentos en sus boletas. Como había anticipado a mediados de 2024, el Gobierno público el Decreto que elimina el criterio de segmentación en tres niveles de las tarifas de energía y gas para usuarios residenciales. Según los ingresos, se dividía a los hogares en N1 (ingresos altos), N2 (ingresos bajos ) y N3 (ingresos medios).

El nuevo esquema divide a los hogares entre los que tienen subsidios y los que no. Serán beneficiarios los hogares con ingresos de hasta tres Canastas Básicas Totales (CBT) mensuales, unos 3,77 millones de pesos. Hasta el momento, el máximo era 3.5 CBT, unos $4.4 millones, por lo que algunos usuarios de ingresos medios (N3) perderán el beneficio.

En las facturas de la energía se fijará un tope de consumo de 300 kWh para algunos meses y de 150 kWh para otros. Hasta ese nivel de consumo los usuarios con subsidio tendrán una bonificación del 50% en sus facturas. Lo que consuman por encima de esos máximos se les cobrará con precio de tarifa plena.

En cuanto al gas, el subsidio del 50% se aplicará solo entre abril y septiembre, los meses en los que el consumo residencial aumenta exponencialmente por el frío. El resto del año, todos los usuarios pagarán la tarifa plena (US$3,80 por millón de BTU).

Por otro lado, las facturas de gas natural, gas propano indiluido por redes y electricidad tendrán una bonificación extra durante el primer año, para que el aumento sea más gradual. Ese descuento extra será del 25% en enero e irá descendiendo con el correr de los meses.

Los usuarios del Programa Hogar que usan garrafas también se incorporarán al nuevo régimen. Recibirán una bonificación mensual equivalente al valor total de una garrafa de 10 kilos ($21.000) en invierno y al 50% del costo mensual durante el resto del año. De este modo, más de 3 millones de personas beneficiarias de este programa sí deberán inscribirse en el registro oficial de la Secretaría de Energía: tendrán seis meses para hacerlo y mientras tanto no perderán el beneficio.

Según la Secretaría de Energía, en los meses de mayor demanda eléctrica, el 35% de los usuarios pagará en promedio menos de $22.000, el 66% menos de $44.000 y el 81% por debajo de los $67.000. En el caso del gas, durante el invierno el 56% pagará menos de $14.000, el 75%, menos de $56.000 y el 83%, menos de $73.000.

Se recuerda que no es necesario inscribirse nuevamente para mantener el subsidio en las tarifas de energía y gas. El Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF) se conformará con los datos del registro para subsidios creado en 2022, por lo que no es necesario volver a ingresar los datos, aunque sí se pueden actualizar los mismos.