La mujer deberá cumplir una estricta restricción perimetral y no podrá acercarse ni comunicarse con el menor, mientras el Juzgado de Familia evalúa el entorno del hogar.-eldiariodecatamarca.com

Tras haber agotado los diez días de detención preventiva avalados por la justicia de garantías, la imputada en la investigación por supuesto maltrato familiar hacia su hijo de tres años fue excarcelada por orden del fiscal Ricardo Córdoba Andreatta, de la Fiscalía de Instrucción N° 4 del Distrito Oeste.
Para acceder al beneficio, la mujer debió abonar una caución real fijada en $2.000.000. No obstante, su liberación quedó supeditada al estricto cumplimiento de una serie de pautas restrictivas y resoluciones cautelares dictadas por el Juzgado de Familia N° 1.
En ese marco se tomaron las siguientes medidas cautelares y perimetrales: inhabilitación de contacto, es decir se le prohibió acercarse o ingresar a la vivienda del menor hasta que finalicen las evaluaciones y cese el peligro detectado; distancia mínima, por lo que deberá guardar un perímetro de exclusión no menor a 200 metros en la vía pública o en cualquier espacio de concurrencia habitual del niño y se dispuso la prohibición de comunicación, es decir que no podrá establecer interacción directa ni indirecta con la víctima por ningún medio (llamadas, mensajería, redes, correo o a través de terceros).
Cualquier incumplimiento dará lugar a una imputación por desobediencia judicial (art. 239 del Código Penal).
El Juzgado de Familia N° 1 requirió con carácter de urgencia la actuación del Equipo Técnico Forense (ETF) para confeccionar los estudios psicológicos y socioambientales de la familia. A su vez, se dio participación a la Secretaría de Familia y al Sistema de
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes para tutelar los derechos y la asistencia de otras dos menores que residen con la acusada, mientras la causa principal continúa bajo la órbita de la Fiscalía N° 4.
