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La Fiscalía de Instrucción reactiva una de las hipótesis más delicadas de la causa a casi cuatro años del asesinato. Reconstruirán los movimientos en el Ministerio de Desarrollo Social durante la madrugada posterior al crimen.-eldiariodecatamarca.com

A casi cuatro años del homicidio del exministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Rojas, la investigación judicial vuelve a poner el foco en una de las tramas más complejas del expediente: la presunta manipulación de archivos digitales sobre programas sociales durante la madrugada posterior al crimen y la posterior desaparición de un pendrive que contendría evidencia clave.

La decisión fue adoptada por el fiscal Hugo Costilla luego de que el abogado querellante, Iván Sarquís, reclamara públicamente agotar todas las medidas pendientes antes de cualquier resolución sobre el caso. En este marco, la Justicia citará a más de un centenar de empleados, funcionarios y ex funcionario de la cartera social para reconstruir detalladamente qué ocurrió en el edificio oficial durante las primeras horas del 5 de diciembre de 2022, cuando la hipótesis del asesinato comenzaba a tomar fuerza.

La línea investigativa cobra impulso a partir de la denuncia de una empleada del Ministerio. Según su testimonio incorporado al expediente, un compañero de trabajo le relató que esa madrugada escuchó ruidos en el despacho del ministro. Al ingresar, habría observado la computadora de Rojas encendida y detectado la modificación en tiempo real de archivos vinculados a beneficiarios de bolsones alimentarios, comedores e instituciones asistidas.

Siempre según ese relato, el trabajador habría copiado de inmediato esas alteraciones en un pendrive para resguardar la información. Sin embargo, cuando la Justicia le requirió posteriormente el dispositivo informático, el empleado sostuvo que lo había perdido, un hecho que hasta el momento no pudo ser probado ni descartado.

A esta declaración se añade el testimonio de otra trabajadora de la institución, quien afirmó haber llegado a la sede ministerial una hora antes de su turno habitual y haber escuchado ruidos provenientes del despacho de Rojas, lo que refuerza la presunción de que hubo actividad en la oficina tras la muerte del funcionario.

Con la ronda de más de cien citaciones, la fiscalía intentará precisar quiénes ingresaron al edificio, quiénes tenían acceso a la oficina ministerial y si existió una manipulación deliberada de documentación tras el crimen.

Las nuevas actuaciones serán determinantes para definir si el móvil del homicidio estuvo relacionado con la gestión de Rojas al frente de Desarrollo Social o si responde al objetivo de la Fiscalía de agotar de forma definitiva las líneas de investigación pendientes en una causa que aún permanece sin respuestas concluyentes.