Mientras recrudece la guerra en Medio Oriente, desde el FMI vislumbran que todos los caminos conducen a un petróleo más caro y recesión.

En medio de la escalada bélica en Medio Oriente apareció la voz autorizada del Fondo Monetario Internacional (FMI) alertando acerca del impacto que tendrá la guerra sobre la economía, cuya intensidad dependerá de otros factores como la duración del conflicto, pero pronosticando que todos los caminos conducen a precios del petróleo más altos, además de un menor crecimiento de la economía global..
"Si bien la guerra podría influir en la economía global de diversas maneras, todos los escenarios conducen a precios más altos y a un crecimiento más lento. Un conflicto breve podría disparar los precios del petróleo y el gas antes de que los mercados se ajusten, mientras que uno prolongado podría mantener la energía cara y perjudicar a los países que dependen de las importaciones", señala en su último informe el organismo financiero internacional.
Los técnicos del Fondo creen que el mundo podría estabilizarse en un punto intermedio: persistir las tensiones, mantener los precios elevados de la energía y dificultar el control de la inflación, con incertidumbre y riesgo geopolítico constantes. Pero, señalan, mucho dependerá de la duración del conflicto, su alcance y el daño que cause a la infraestructura y las cadenas de suministro.
Cierre del estrecho de Ormuz
"La energía es el principal canal de transmisión. El cierre de facto del estrecho de Ormuz y los daños a la infraestructura regional han provocado la mayor perturbación en la historia del mercado petrolero mundial, según la Agencia Internacional de Energía. Para las economías importadoras de combustible, esto se traduce en un impuesto repentino y considerable sobre la renta", considera.
Por ello, ante esta situación, cree que el impacto multi-regional es evidente, ya que las economías importadoras de energía en África, Medio Oriente y América Latina están sufriendo las consecuencias del aumento de las facturas de importación, sumado a un margen fiscal y reservas externas ya limitados.
Explica que, en las grandes economías manufactureras de Asia, el aumento de los precios del combustible y la electricidad está elevando los costos de producción y mermando el poder adquisitivo de la población; en algunos casos, las presiones sobre la balanza de pagos ya están afectando a las monedas.
Destruir la isla
Por su parte, en Europa la crisis está reavivando el fantasma de la crisis del gas de 2021-2022, con países como Italia y el Reino Unido especialmente expuestos debido a su dependencia de la energía generada con gas, mientras que Francia y España están relativamente protegidas por su mayor capacidad nuclear y de energías renovables.
El informe del Fondo emerge en medio de nuevas intimidaciones del presidente Trump que amenazó con destruir la isla de Kharg, un lugar clave para la exportación de petróleo, si Irán no reabre "inmediatamente" el estrecho de Ormuz.
"Se han logrado grandes avances, pero si por alguna razón no se llega en breve a un acuerdo, lo cual probablemente sucederá, y si el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente al comercio, concluiremos nuestra encantadora estancia en Irán haciendo estallar y aniquilando por completo todas sus centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la isla de Kharg (¡y posiblemente todas las plantas desalinizadoras!), que deliberadamente aún no hemos 'tocado'", aseguró en una publicación en su red social, TruthSocial.
Palabra de Trump
Además, en una entrevista previa, deslizó que la operación militar tiene como objetivo apoderarse de las reservas petroleras de Irán, para lo que podría ser necesario un conflicto más prolongado. "Lo que más me gusta es apoderarme del petróleo de Irán, pero algunos tontos en Estados Unidos dicen: '¿Por qué haces eso?'. Pero son tontos. Tal vez tomemos la isla de Kharg, tal vez no. Tenemos muchas opciones", aseguró, y reconoció que "eso también significaría que tendríamos que estar allí (en la isla de Kharg) por un tiempo".
Los mercados no tardaron en reaccionar. El barril de petróleo tipo Brent, de referencia en Europa, subió por encima de los 114 dólares, mientras que el de calidad West Texas Intgermediate (WTI), referencial en EE.UU. trepó a 104 dólares tras las palabras del republicano.
Por lo pronto, las dudas sobre una pronta resolución han aumentado después de que los hutíes, respaldados por Irán, intensificaran sus ataques en la región y EE.UU. desplegara tropas adicionales cerca del conflicto.
Según Matt Britzman, analista de Hargreaves Lansdown, ante la amenaza de los hutíes a las rutas marítimas del Mar Rojo y a infraestructuras energéticas clave, y los rumores de que Washington se está preparando para operaciones terrestres, los operadores se preparan para un mayor riesgo de suministro y una mayor volatilidad de los precios.
Mancha venenosa
Su colega Ipek Ozkardeskaya, de Swissquote, concuerda y señala que esto es de gran importancia, ya que su inclusión genera incertidumbre en el comercio a través del Mar Rojo, en un momento en que las interrupciones en el estrecho de Ormuz están afectando el flujo mundial de energía y otros bienes esenciales, incluidos los fertilizantes.
Al respecto, vale recordar que Arabia Saudita había redirigido sus exportaciones de petróleo al puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, y logró exportar alrededor de 5 millones de barriles diarios, una cantidad ligeramente inferior a la capacidad de exportación de aproximadamente 7 millones de barriles diarios a través del estrecho de Ormuz.
Por ende, el transporte marítimo a través del Mar Rojo también se está volviendo arriesgado y eso ha provocado la nueva suba del petróleo. Ozkardeskaya explica que se especula con que el crudo podría subir hasta los 150 dólares e incluso hasta los 200 dólares por barril si la guerra no termina pronto.
El cree que la demanda se vería gravemente afectada si los precios alcanzan esos niveles y que por encima de los 120-130 dólares por barril, la probabilidad de una recesión global prevalecería.