Es la reacción de Francia luego de la imposición de un arancel global del 10% por parte de la administración Donald Trump.

Este jueves, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, declaró fuertemente en contra de las medidas arancelarias tomadas por el gobierno de Donald Trump, a las que calificó de "brutales" e "infundadas", en una reunión con empresarios franceses en el Palacio de Eliseo, sede de la Presidencia de la República francesa.

El mandatario francés insistió en que las imposiciones de aranceles de un mínimo del 10% a todos los países del mundo, dentro de los cuales la Unión Europea tendrá el 20% de gravámenes, no son la respuesta al problema de desindustrialización que azota a Occidente, y que "una cosa es segura después de anoche: la economía estadounidense y los estadounidenses, sean las empresas o la gente, saldrán de esto más pobres y más débiles", expresó. 

Los aranceles entrarán en vigor a partir del 5 de abril, y la Unión Europea ya anunció que impondrá impuestos de represalia a todos los bienes y servicios procedentes de Estados Unidos antes de que termine el mes de abril. Además, sostuvo en la voz de Sophie Primas, portavoz del Gobierno de Francia, que está preparada para una guerra comercial.

Una segunda reacción de la Unión Europea va a estar dirigida a todos los productos y servicios estadounidenses, aranceles que podrían estar listos incluso antes de que termine abril, de acuerdo con lo que comunicó la portavoz Primas en declaraciones a la emisora de radio RTL.

Macron enfatizó en que las tarifas impuestas por Trump "son un shock al comercio internacional, no solo para la Unión Europea y para Francia, pero fundamentalmente para el correcto funcionamiento del comercio global". Por lo tanto, llamó a las compañías europeas a frenar las inversiones futuras o realizadas en las últimas semanas a Estados Unidos, hasta que se clarifique la situación. 

"¿Cuál sería el mensaje de tener jugadores europeos de las grandes ligas invirtiendo millones de euros en la economía estadounidense en un momento en el que nos están golpeando?", lanzó con ironía el presidente francés, para luego pedir "solidaridad colectiva" en un momento hostil para el comercio internacional.