A pocos días de Pascua, los productos dulces no logran atraer compradores. Los precios.

Faltan solo tres semanas para el domingo de Pascua y los supermercados ya exhiben huevos y conejitos de chocolate, pero las ventas están lejos de alcanzar su ritmo habitual. Este año, los precios de los productos tradicionales de estas fechas han experimentado un fuerte aumento, generando una baja demanda entre los consumidores mendocinos. A esto se suma una situación económica compleja que obliga a muchas familias a priorizar otras compras por sobre los tradicionales chocolates de la festividad religiosa.

Según un relevamiento de MDZ, los huevos de Pascua registran valores significativamente más altos que en 2024. Por ejemplo, un huevo de 50 gramos de la marca Koffler cuesta $6.500, mientras que el de un kilo alcanza los $60.000. Sin embargo, en algunos casos, los comercios ofrecen descuentos en la segunda unidad. También se observan variaciones de precio entre distintas cadenas de supermercados, con diferencias que pueden superar el 15%.

Las opciones premium también reflejan estos aumentos. Los huevos de 170 gramos promedian los $15.000. En el segmento más económico, los clásicos conejitos de chocolate Bon o Bon se venden a $5.000, mientras que los huevos Kinder gigantes alcanzan los $21.000. Otros productos típicos de Pascua también han aumentado su precio, como las gallinitas de chocolate que rondan los $5.000 y los paquetes de huevos pequeños desde $2.000.

A pesar de la amplia oferta, empleados de supermercados consultados aseguraron que la demanda aún es baja. En algunos locales ni siquiera se han instalado las góndolas especiales para la festividad, lo que refleja la cautela de los comerciantes ante un consumo retraído.

Ante estos precios, muchas familias mendocinas buscan alternativas. En años anteriores se popularizaron los huevos rellenos caseros, aunque esta tendencia ha disminuido. En su lugar, opciones saludables como chocolates con alto porcentaje de cacao o versiones artesanales con avena y miel empiezan a ganar protagonismo. Con un panorama de precios elevados, la celebración de Pascua en Mendoza parece estar buscando nuevas formas de adaptarse. En principio, ya muestra un alejamiento del consumo que antes era habitual.