En conmemoración a un día de reflexión para los argentinos, Darío Salas, un héroe de Malvinas nos relató su experiencia y nos expresó el verdadero valor de este día. –eldiariodecatamarca.com

Un 2 de abril de 1982, tropas argentinas desembarcaron en las islas Malvinas con el fin de recuperar la soberanía que en 1833 había sido arrebatada por fuerzas armadas de Gran Bretaña. A pocos días del desembarco y toma de las islas por parte de la tripulación argentina, la entonces primera ministra de Inglaterra, Margaret Tatcher, envió una fuerte dotación de militares ingleses para dar respuesta y desplazar a la milicia argentina.
El conflicto bélico resultó ineludible. Si bien fue corto, duró alrededor de dos meses y medio, tuvo resultados contundentemente trágicos: 649 bajas argentinas y más de 500 suicidios motivados por secuelas y traumas de posguerra. La conmemoración por “El Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas", tiene un profundo significado para los argentinos.
En una entrevista este miércoles en el programa La Mañana en la Isla, de La Isla FM, 107.9 MHZ. Darío Salas, un soldado de Malvinas reflexionó sobre esta fecha “Recuerdo a la muchachada, todos éramos muy jóvenes, me refiero a todos saldado, cabo, sargentos, tenientes, todos. Más que un día para festejar, tiene que ser un día para reflexionar, porque primero las Islas continúan en manos inglesas, y segundo por el recuerdo de mis compañeros” describiendo todo lo vivido “Por ejemplo, el jefe de compañía tenía 25 años, el jefe de sección y encargados de sección tenían 23, 20 años. Cuando preparan a la compañía de infantería de tiradores especiales, eligieron a los oficiales jóvenes que consideraban aptos para ir, a los sargentos, cabos y soldados, cien hombres preparados para ese famoso “toco y me voy” que era llegar, tomar las Islas Malvinas y dejar una compañía de infantería en ellas.
Por órdenes superiores después subjetivo, siguieron llegando más tropas, pero nosotros éramos consientes que íbamos a la guerra, íbamos embarcados en el buque de San Antonio con los IMARA que era la infantería de marina. En ese buque el comandante que era el Almirante Buser empezó a impartir las ordenes de operaciones para todos y ahí nos avisan que teníamos que tomar las islas Malvinas el día 2. Hasta ese momento nosotros no sabíamos que íbamos a tomar las Malvinas, suponíamos que íbamos a un ejercicio combinado entre tropas” relataba.
Ante la consulta sobre qué le diría hoy a los jóvenes sobre lo fue la Guerra de Malvinas expresó “Tengo dos hijas, una tiene 29 y otra 25 años, incluso ya soy abuelo, pero por ejemplo, estos días vamos a las escuelas a dar charlas, a distintos niveles educativos y me quedé sorprendido por lo que paso en la escuela Limes que es la Pampa ahora en San Isidro, por el trabajo de los docentes que se ve reflejado en los niños que era de 4°, 5° y 6° grado, las preguntas que me hacían parecían universitarios, hasta me hablaban de la Convección de Ginebra, de cómo nos habían tratado. Recuerdo que, en ese momento, cuando nos tocó ir éramos chicos de 18, 19 años, no nos importaba mucho, si nos sentimos orgullosos de haber sido elegidos dentro de esos 100 hombres cuando había tanta gente del ejército y de la armada preparados, que nos eligieran a nosotros.
Nos empezamos a preocupar cuando comenzamos a perder al compañero, al camarada que quiere decir, el cariño, el amor entre los soldados porque vos sabes que el que está al lado, con el compartís la galleta, o la naranja es el que te va a salvar la vida o el que te va a levantar si morís en combate. Entonces yo hoy a los chicos les digo que hacer Patria no es solamente con un fusil en la mano, todos los papas que están presente hacen Patria, levantándose todos los días para ir a trabajar, las docentes enseñando, la directora, la mama que se levanta todos los días a cuidar a sus niños hacen patria. Ellos deben saber que no solamente la guerra es una situación límite notros todos los días vivimos situaciones límites ya sean económicas, por enfermedad por trabajo”. concluyó.