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En el podcast Ultimate Human, especialistas alertaron que el volumen alto sostenido puede dañar la audición y aumentar el aislamiento, un factor asociado al deterioro cognitivo, por lo que recomiendan controles e intervención temprana

Una “pandemia silenciosa” está afectando a millones de personas: la pérdida auditiva avanza tanto en adolescentes como en adultos, impulsada por el uso de auriculares y la exposición constante a ruidos fuertes.

Expertos citados en el pódcast Ultimate Human advierten sobre el vínculo entre este tipo de lesiones y el incremento del riesgo de demencia, apoyados en estudios que posicionan a la pérdida auditiva no tratada como el mayor factor de riesgo modificable para el deterioro cognitivo.

El uso frecuente de auriculares a máximo volumen puede acelerar el daño irreversible en la capacidad de oír, lo que afecta tanto a jóvenes como a personas mayores. Diversos especialistas sugieren someterse a revisiones auditivas anuales y recurrir a audífonos de alta tecnología con protección avanzada y monitoreo biométrico.

Al inicio del episodio, el presidente de Starkey Hearing Technologies, Brandon Sawalich alerta: “Uno de cada seis adolescentes ya muestra pérdida auditiva. Es una pandemia silenciosa porque están dañando sus oídos con auriculares y música a máximo volumen”.

“La situación representa un desafío sanitario porque pasa inadvertida y no produce inquietud, ya que resulta silenciosa e invisible”, afirma Sawalich en Ultimate Human.

“La audición conecta a las personas con su entorno, con las tareas diarias, con sus hijos y representa un ejercicio esencial para el cerebro”, subraya Gary Brecka, biólogo humano y presentador del pódcast, quien describe el desasosiego de quienes no logran identificar el motivo de su pérdida auditiva. “Una vez que los oídos se dañan, no se recuperan”, enfatiza Sawalich.

Según cifras expuestas en el programa, más de 44 millones de personas en Estados Unidos y aproximadamente 500 millones en el mundo presentan algún grado de esta afección.

El nexo entre pérdida auditiva y demencia

Durante la conversación en Ultimate Human, ambos invitados mencionan un estudio reciente publicado en la revista médica The Lancet, el cual identifica a la pérdida auditiva no tratada como el principal factor de riesgo modificable para desarrollar demencia.

“Esperamos por mucho tiempo los resultados de ese estudio, que demostraron que intervenir a tiempo es la medida más efectiva para reducir el riesgo de demencia”, afirma Sawalich.

Brecka profundiza en el aislamiento progresivo que experimentan quienes pierden la audición: “A medida que disminuye la audición, la persona se va desconectando de su familia y su entorno”. Sawalich coincide: “El error más frecuente es no entender que la audición conecta el cerebro con el mundo; deteriorarla lleva al aislamiento”.

El presentador insiste en la importancia de realizar pruebas auditivas de manera regular, recomendando al menos una evaluación anual, especialmente para quienes están expuestos a ambientes ruidosos o tienen antecedentes familiares de problemas auditivos.

Consecuencias emocionales y sociales de la pérdida auditiva

Sawalich advierte que el aislamiento generado por la pérdida auditiva puede perjudicar la salud mental. “En promedio, la gente tarda siete años en buscar ayuda porque el estigma social lleva a muchos a negar el problema o esperar a que sea irreversible”, explica.

El presidente de Starkey describe casos de cambios de personalidad, desde celebridades hasta líderes, relacionados con la desconexión sensorial: “La pérdida auditiva transforma a las personas. Algunos se retraen, incluso cambian su carácter porque sienten que no pueden participar en conversaciones”.

El conductor del pódcast comparte una experiencia familiar: relata cómo su abuelo, al perder la audición, se volvió más reclusivo y los demás confundían su dificultad para oír con una merma intelectual.

Sawalich añade que el estigma alrededor de los audífonos es otro obstáculo: “Persisten ideas erróneas, como que llevar audífonos es solo para ancianos o personas con discapacidad, y eso retrasa la intervención”.

Innovación en tecnología auditiva y prevención

Los avances en tecnología médica han transformado los audífonos, que ahora ofrecen funciones más allá de la simple amplificación. “Hoy, los audífonos hacen mucho más que amplificar el sonido; personalizan la experiencia, integran sensores biométricos, analizan el entorno en tiempo real y eliminan muchas de las barreras sociales y técnicas del pasado”, destaca Sawalich.

Desde 2017, Starkey incorpora inteligencia artificial en sus dispositivos, que ajustan el sonido automáticamente e integran funciones avanzadas, como traducción en 78 idiomas, monitoreo del estado de ánimo y detección automática de caídas.

Si ocurre una caída, el dispositivo puede enviar una alerta a familiares, sumando una capa de seguridad para personas vulnerables.

Además, los audífonos actuales son casi invisibles, lo que ayuda a reducir el estigma asociado a su uso. “Ahora, un audífono puede darte incluso ventaja auditiva en lugares complejos y evitar que pierdas información para la vida diaria o profesional”, afirma Sawalich.

El presidente de Starkey sostiene que estos avances buscan cambiar la percepción social y promover la salud pública, priorizando el cuidado del oído desde edades tempranas y derribando barreras para acceder a soluciones tecnológicas.

Fuente:Infobae