La hija del actor se sometió a un test genético para medir su riesgo de Alzheimer, a raíz del diagnóstico de demencia frontotemporal que atraviesa Bruce Willis desde 2023.

Rumer Willis decidió enfrentar de frente algo que la mayoría prefiere no mirar. La hija mayor de Bruce Willis se sometió a una batería de estudios genéticos para saber qué probabilidades tiene de desarrollar la misma enfermedad que atraviesa su padre desde hace varios años.
En diálogo con People, la actriz de 38 años contó que se asoció con Function, una plataforma de salud que ofrece análisis de laboratorio avanzados y evaluaciones especializadas. A través de ese servicio se hizo el test APOE, que mide el riesgo genético de desarrollar Alzheimer.
Rumer admitió que el proceso no es sencillo. Dijo que a veces da miedo recibir los resultados, porque en su familia hay antecedentes genéticos que van más allá de la demencia, incluido el cáncer de mama. Aun así, prefiere tener esa información antes que evitarla.
La decisión llegó después de que Bruce Willis fuera diagnosticado con demencia frontotemporal en 2023, un año después de que su familia confirmara que padecía afasia. Desde entonces sus hijas y su esposa, Emma Heming Willis, mantienen informado al público sobre su evolución, aunque siempre remarcan la importancia de disfrutar el tiempo juntos por encima de los detalles médicos.
Qué otros cambios hizo Rumer Willis en su rutina
Además del test genético, Rumer contó que modificó varios hábitos cotidianos. Empezó a tomar suplementos, dejó de usar perfumes y cocina más en casa para reducir su exposición a microplásticos. Según explicó, son ajustes que parecen poca cosa comparados con lo que se ve en redes sociales, pero que a la larga generan diferencia.
La actriz también conectó esta decisión con su rol de madre. Tiene una hija, Louetta, de tres años, y aseguró que ocuparse de su salud hoy es una forma de asegurarse estar presente el mayor tiempo posible para ella.
La diferencia entre la afasia y la demencia frontotemporal de Bruce Willis
Uno de los puntos que más confusión genera entre el público es la naturaleza exacta del diagnóstico de Bruce Willis. En 2022 su familia informó que se había retirado de la actuación por un cuadro de afasia. Recién en 2023 confirmaron que en realidad se trataba de una demencia frontotemporal, una enfermedad neurodegenerativa que en su caso afecta principalmente al lenguaje y no tanto a la memoria, según aclaró en su momento Emma Heming Willis.
Esa distinción ayuda a entender por qué Rumer enfocó su test genético en el Alzheimer y no directamente en la demencia frontotemporal, ya que esta última no suele tener un componente hereditario tan marcado como otros tipos de demencia.
Bruce Willis lleva casi cuatro años sin poder hablar en público sobre su propia salud. En ese silencio, son sus hijas y su esposa las que fueron construyendo, entrevista tras entrevista, el relato de cómo se vive puertas adentro un diagnóstico como el suyo.
