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Se realizó este sábado y la ceremonia fue presidida por el cacique Juan Carlos Allosa, junto a las comunidades Kakán Putquial, de Andalgalá, y Kakán Valle Chico.-eldiariodecatamarca.com

El sitio arqueológico Pueblo Perdido abrió sus puertas este sádo 1 de agosto para celebrar el Día de la Pachamama, una de las fechas más sagradas para los pueblos originarios andinos, convocando a cientos de residentes y turistas que llegaron para agradecer a la Madre Tierra y renovar el vínculo de respeto con la naturaleza.

Desde el municipio de la Capital, informaron que la propuesta, denominada "Pacha Raymi – Celebración del Día de la Pachamama", transformó por unas horas el antiguo asentamiento indígena en un escenario de profunda espiritualidad. Más de un centenar de personas ascendieron en grupos hasta el lugar donde, hace miles de años, los antiguos habitantes de este valle ofrecían sus cosechas entre cantos, danzas y ofrendas. Allí, rodeados por las piedras milenarias, los gigantescos cardones y la ciudad que parece asomarse desde la montaña, el tiempo pareció detenerse.

La ceremonia fue presidida por el cacique Juan Carlos Allosa, junto a las comunidades Kakán Putquial, de Andalgalá, y Kakán Valle Chico. Con su poncho wiphala, un charango entre las manos y acompañado por su familia, fue guiando cada momento del ritual, explicando el profundo significado de cada gesto, cada canto y cada plegaria.

Durante la celebración hubo sahumos, ofrendas y oraciones destinadas a agradecer los frutos recibidos y a renovar el compromiso de reciprocidad con la Pachamama. A lo largo del día se realizaron tres ceremonias en el sitio arqueológico y una cuarta al lado del Centro de Interpretación, donde tuvo lugar uno de los momentos más significativos: el bautismo ancestral.

Allí, quienes decidieron asumir un compromiso con la cultura de los pueblos originarios recibieron un nombre en lengua kakán y realizaron la ofrenda del chuscharuto, un pequeño mechón de cabello que simboliza la entrega del propio ADN a la Pachamama y el compromiso de defender las tradiciones, los saberes ancestrales y la identidad indígena.