Festividades

La Imagen de la Virgen del Valle ya luce el nuevo manto 

Fue confeccionado por la señora Graciela Díaz de Carrizo junto con un grupo de colaboradoras, con elementos donados por devotos de Catamarca, de otras provincias del país y de países extranjeros. – Diario de Catamarca

La imagen de la Virgen luce su nuevo manto bordado por la señora Graciela Díaz de Carrizo junto con un grupo de colaboradoras.

Durante la noche de este martes se llevó a cabo el cambio del manto que la Sagrada Imagen lucirá durante las fiestas en honor de la Pura y Limpia Concepción del Valle, que se inician este miércoles 29, con la Solemne Bajada.

La tradicional ceremonia fue presidida por el rector del Santuario mariano, Pbro. Gustavo Flores, con la presencia del padre Ramón Carabajal, capellán del Santuario, guías de la ceremonia y algunos invitados. En esta oportunidad, fue seguida por cientos de fieles devotos a través de la transmisión en vivo por las redes sociales de la Catedral y del Obispado.

El rito de vestición fue precedido por un momento de profunda oración y alabanza guiadas por Gabriel Campos, Soledad Hernández y Malvina Casas, laicos pertenecientes a la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria de Pomán, junto con el Prof. Tomás Rodríguez, quien interpretó canciones en honor de la Reina del Valle.

El padre Gustavo Flores bendijo las prendas confeccionadas especialmente para estas festividades marianas.

Descripción de la prenda

En el manto y el vestido de la Virgen del Valle para estas fiestas tiene tres representaciones: El mandato de amor a Dios y al prójimo, y la invitación a la confianza total en Dios, como lo hace un niño; el Arca de la Alianza es el trato que tenemos con Dios que nos ama incondicionalmente y espera de nuestra parte una respuesta de amor a Él y a los hermanos y la exigencia de confiar en Dios la representan los ornatos que evocan las olas del mar. Estamos transitando tiempos de mucha inestabilidad, y confiar en Dios es el modo seguro de encontrar cada día la salida.

También sobresale en la parte superior del vestido una paloma que representa al Espíritu Santo, que guía a la Iglesia con estilo sinodal; y el Beato Mamerto Esquiú, fraile franciscano catamarqueño ejemplo de santidad, humildad, fraternidad y servicio a los demás.

En el manto está bordado el Escudo de la Provincia de Catamarca, lugar desde donde se eleva la oración continua por la Patria y los gobernantes.

El dorado, las piedras y los cristales son la forma en que se le dice a la Virgen que la amamos y que sabemos que, aunque las metas del amor y la confianza a veces pueden ser difíciles de alcanzar, porque quizás estamos heridos, Ella obra milagros y puede llevarnos a la experiencia del amor incondicional y la confianza en Dios.