La Casa Rosada guarda el texto final, admite problemas para cerrar acuerdos y ya evalúa posponer el debate hasta septiembre.

La reforma electoral que concentra el interés de Karina Milei todavía no cuenta con una versión definitiva ni con los apoyos necesarios para llegar al recinto. La Casa Rosada reconoce que el proyecto permanece “verde” y al mismo tiempo descarta acelerar la negociación frente a los gobernadores que reclaman conocer la redacción final. El oficialismo mantiene en reserva los cambios que aceptaría introducir y apuesta a revelar sus concesiones cerca de la votación.
El objetivo inicial de eliminar las PASO pende de un hilo debido a la falta de apoyo por parte de los sectores aliados al oficialismo. Actualmente, desde Balcarce 50 se analiza una suspensión para 2027. La modificación todavía no quedó plasmada en un documento disponible para los sectores provinciales, situación que retasa el tratamiento, ya que gobernadores quieren revisar el contenido antes de comprometer a sus diputados.
Diego Santilli, caballito de batalla para las negociaciones oficialistas, intenta desde hace meses sumar adhesiones entre las provincias, aunque la tarea todavía no ofreció los resultados esperados. La conducción libertaria no prevé por ahora viajes del jefe de Gabinete, de Karina Milei o de Javier Milei para convencer personalmente a los mandatarios.
La Casa Rosada ya contempla que el tratamiento pase a septiembre si los acuerdos no maduran durante las próximas semanas. El proyecto todavía no comenzó su recorrido formal por las comisiones de la Cámara de Diputados, más allá de una reunión informativa con la directora nacional electoral, Luz Landívar.
El oficialismo todavía evita confirmar los detalles porque espera intercambiar modificaciones por respaldos concretos. La discusión quedó atada a recursos, compromisos provinciales y reglas para la competencia electoral, y en ese marco, las listas colectoras perdieron popularidad.
Las negociaciones actuales pasan por obras, fondos y lo que la Casa Rosada denomina “fair play electoral”. Las provincias del norte ocupan un lugar central dentro de esa búsqueda porque concentran varios gobernadores que podrían aportar diputados.
El poroteo nacional
El oficialismo considera que varias provincias podrían acompañar la suspensión de las PASO, aunque el número todavía no alcanza para garantizar la aprobación en Diputados.
Los respaldos y posibles apoyos que calcula el Gobierno son:
Raúl Jalil, de Catamarca, ya manifestó su voluntad de acompañar.
Osvaldo Jaldo, de Tucumán, todavía no confirmó su postura, aunque el oficialismo confía en sumarlo.
Hugo Passalacqua, de Misiones, figura entre los posibles respaldos.
Gustavo Sáenz, de Salta, mantiene reparos, pero la Casa Rosada cree que finalmente votará a favor.
Juan Pablo Valdés, de Corrientes, dispuesto a avanzar.
Ignacio Torres, de Chubut, integra el bloque favorable.
San Juan figura entre las provincias que podrían acompañar.
Entre Ríos aparece dentro del lote favorable.
Chaco forma parte del cálculo positivo del Ejecutivo
Tierra del Fuego también integra el grupo de posibles adhesiones.
Las principales dudas del oficialismo se concentran en Jujuy y Santa Cruz. Carlos Sadir todavía no expresó una posición definitiva, aunque los armadores libertarios consideran que podrían convencerlo. Claudio Vidal tampoco fijó una postura y mantiene abierto el diálogo con la Nación. El Gobierno necesita despejar esas incógnitas para acercarse al número requerido en la Cámara baja.
