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Javier Milei habló sobre los escándalos en la Quinta de Olivos, justificó las medidas de seguridad y advirtió sobre "enemigos pesados".

En medio de la controversia generada por los masivos despidos del personal que prestaba servicios en la Quinta Presidencial de Olivos, el presidente Javier Milei rompió el silencio y justificó las drásticas decisiones tomadas en la residencia oficial. En una entrevista concedida al periodista Luis Majul, el jefe de Estado confirmó un endurecimiento sin precedentes en los protocolos de custodia e inteligencia interna de la sede gubernamental.

“Ahora la Quinta de Olivos pasó a tener el tratamiento de una base militar”, aseveró el mandatario para argumentar la reestructuración y el incremento del nivel de seguridad sobre el predio ubicado en el partido de Vicente López.

"Enemigos pesados" y reestructuración de la custodia

Al ser consultado sobre el motivo detrás de las desvinculaciones del personal civil y de asistencia que trabajaba en el predio, Milei justificó las medidas al sostener que la administración detectó vulnerabilidades de seguridad e intenciones de desestabilización en torno a su entorno cotidiano.

"Teníamos unos enemigos pesados", afirmó el Presidente durante el reportaje, vinculando directamente las cesantías a la necesidad de blindar la residencia oficial frente a posibles filtraciones, espionaje o maniobras que atenten contra la figura presidencial.

Según explicaron fuentes del entorno oficial, la reconfiguración del predio implica una restricción severa al acceso de personal civil no uniformado y el traspaso directo de las tareas operativas a fuerzas de seguridad con protocolos y normativas estrictamente militares.

Duras críticas a los "denunciadores seriales"

Asimismo, el jefe de Estado cargó con dureza contra las acusaciones y cuestionamientos surgidos en las últimas semanas en torno a los episodios acontecidos dentro de la quinta presidencial.

Milei atribuyó la escalada de acusaciones a un sector de la oposición y de la opinión pública al que tildó de oportunista: “Hay denunciadores seriales que dicen cualquier cosa”, sentenció, desestimando las versiones que circularon en los medios sobre supuestas irregularidades en la gestión del personal y el funcionamiento interno de la residencia.