El Ejecutivo apuesta al diálogo con las provincias para reunir los votos y tratar la reforma laboral en sesiones extraordinarias.

El Gobierno de Javier Milei se prepara para semanas de rosca con la oposición con un objetivo central: reunir los votos necesarios para avanzar con la reforma laboral durante el período de sesiones extraordinarias del Congreso, previsto para febrero.

Aunque La Libertad Avanza logró fortalecerse tras las elecciones legislativas de octubre del 2025 y alcanzó la condición de primera minoría en la Cámara de Diputados, ese crecimiento no resulta suficiente para sancionar leyes estructurales sin acuerdos externos. En ese escenario, el oficialismo volvió a mirar hacia los gobernadores como socios clave para destrabar el debate parlamentario.

Desde la Casa Rosada interpretan que el triunfo electoral del oficialismo modificó el clima político y volvió más permeables a varios mandatarios provinciales, incluso a aquellos que mantienen diferencias ideológicas con el Presidente. Esa lectura alimenta la expectativa de construir consensos transversales que permitan allanar el camino de la reforma.

El alfil del Gobierno en las negociaciones

El principal articulador de esa estrategia es el ministro del Interior, Diego Santilli, quien ya tuvo un rol central en la negociación del Presupuesto 2026. Aquella experiencia es exhibida dentro del Gobierno como una prueba de que el diálogo con las provincias puede traducirse en resultados concretos en el Congreso.

En ese marco, Santilli retomó una agenda intensa de recorridas por el interior del país. El lunes próximo viajará a Chaco para reunirse con el gobernador Leandro Zdero; el martes recibirá en la Casa Rosada al mandatario pampeano Sergio Ziliotto; y el jueves llegará a Mendoza para mantener un encuentro con Alfredo Cornejo, una provincia clave en el mapa legislativo.

El miércoles 14, el ministro hará una pausa en las negociaciones para volver a la Patagonia y recorrer las zonas afectadas por los incendios forestales. Tras una visita reciente a Chubut, regresará a la región junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, en una agenda que combina gestión territorial y señales políticas.

Según fuentes oficiales, en los próximos días Santilli continuará con encuentros con otros gobernadores antes de que el proyecto llegue al recinto. En la lista figuran Rogelio Frigerio, Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua, Juan Pablo Valdés, Carlos Sadir, Alberto Weretilneck y Marcelo Orrego.

En paralelo, el armado político del oficialismo se completa con una mesa chica integrada por el asesor presidencial Santiago Caputo, el secretario de Justicia Sebastián Amerio, la secretaria Legal y Técnica María Ibarzábal y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Desde ese núcleo se coordinan las concesiones, los límites y el timing legislativo de una reforma que el Gobierno considera decisiva para su programa económico.