El presidente estadounidense declaró que el ayatolá Ali Jamenei, en el poder desde 1989, fue hallado sin vida tras la ofensiva conjunta contra territorio iraní.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, murió por los ataques lanzados este sábado por Israel y EE.UU. contra territorio iraní.
“Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, está muerto”, escribió Trump en su red social Truth Social y calificó esa muerte como "un acto de justicia" no solo para el pueblo de Irán, sino también para ciudadanos estadounidenses y personas de distintos países que, según afirmó, “fueron asesinadas o mutiladas por Khamenei y su banda de matones sedientos de sangre”.
“El plan para destruir Israel ya no existe”, había declarado el premier israelí Benjamin Netanyahu sobre el operativo contra Jamenei durante una declaración retransmitida en la noche de este sábado.
En su comunicado, Trump sostuvo que Jamenei no logró evadir los sistemas de inteligencia y rastreo “altamente sofisticados” de Estados Unidos y aseguró que, trabajando estrechamente con Israel, el líder iraní y otros dirigentes “no pudieron hacer absolutamente nada” para evitar el ataque. Trump afirmó además que otros jerarcas militares habrían muerto junto a Jamenei.
El presidente estadounidense señaló que este escenario representa “la mayor oportunidad” para que el pueblo iraní “recupere su país” y sostuvo que sectores de la Guardia Revolucionaria Islámica, las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad estarían desistiendo de combatir y buscando inmunidad.
“Ahora pueden tener inmunidad, después solo obtendrán la muerte”, advirtió Trump, al tiempo que expresó su deseo de que las fuerzas de seguridad se unan “pacíficamente” con lo que denominó “patriotas iraníes” para reconstruir el país.
En su mensaje, Trump también aseguró que, en apenas un día, Irán habría sido “muy seriamente destruido e incluso obliterado”, y confirmó que los bombardeos “pesados y de precisión” continuarán de manera ininterrumpida durante la semana o el tiempo que sea necesario para alcanzar el objetivo de lo que definió como “paz en Medio Oriente y en el mundo”.
(Con información de AFP y EFE)
