Una nueva amenaza sanitaria ha encendido las alarmas en el este de India, donde las autoridades de Bengala Occidental informaron la detección de un foco del virus Nipah en las inmediaciones de Calcuta.

El brote, que se originó en el ámbito hospitalario, ya afecta a un médico y dos enfermeros del centro Narayana Multispecialty, marcando una situación de alta complejidad epidemiológica por la letalidad característica de este patógeno.
La cadena de transmisión se habría iniciado incluso antes de Año Nuevo, aunque la confirmación oficial llegó tras el agravamiento de los pacientes. El caso más preocupante es el de una enfermera que se encuentra en estado crítico y en coma tras presentar cuadros de fiebre alta y fallas respiratorias severas.
El "paciente cero" —quien habría ingresado el virus al nosocomio— falleció antes de que pudieran realizársele los estudios pertinentes, lo que dificultó la detección temprana. Ante este escenario, se ordenó el aislamiento preventivo de 20 contactos de alto riesgo y se desplegó un operativo de testeo masivo que ya alcanzó a 180 personas.
Un virus sin cura y de origen animal: qué se sabe de Nipah hasta ahora
El virus Nipah es considerado por la Organización Mundial de la Salud como una de las enfermedades con mayor potencial epidémico. Se transmite principalmente a través de los murciélagos frugívoros (conocidos como "zorros voladores"), que habitan tanto en áreas rurales como urbanas de la India, y puede propagarse por el consumo de alimentos contaminados o el contacto estrecho entre humanos.
La preocupación de los organismos internacionales radica en que no existen vacunas ni fármacos específicos para combatir la infección, cuya tasa de mortalidad oscila entre el 40% y el 75%.
Por el momento, la Secretaría de Salud local ha restringido las visitas a los centros médicos de la zona y mantiene una vigilancia estricta sobre los trabajadores que estuvieron en la primera línea de atención durante el brote.

