Diplomáticos, sacerdotes, médicos y custodios forman parte del equipo que viaja con León XIV. El Vaticano confirmó quiénes integran su comitiva.

El papa León XIV llegará a Argentina este domingo, pero no lo hará solo. Junto a él viajará una delegación integrada por funcionarios del Vaticano, sacerdotes, diplomáticos, responsables de seguridad, médicos y especialistas en comunicación. Cada uno cumple una función para que las actividades del Pontífice puedan desarrollarse según lo previsto.
La comitiva forma parte del viaje apostólico que comenzó el viernes 6 de noviembre en Uruguay y finalizará el martes 17 en Perú. Durante su estadía en Argentina, León XIV participará de celebraciones religiosas, encuentros con autoridades y actividades multitudinarias en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
Aunque muchas veces solo se ve al Papa rodeado de unos pocos colaboradores, detrás de cada aparición pública existe una organización que comienza meses antes. La Santa Sede cuenta con equipos que preparan los recorridos, coordinan los encuentros diplomáticos y organizan las ceremonias religiosas.
El Vaticano publicó el 6 de noviembre, a través de su diario oficial L'Osservatore Romano, una nómina con los principales integrantes de la delegación que acompaña a León XIV durante su gira sudamericana.
Los diplomáticos y colaboradores más cercanos al Papa
Una de las áreas más importantes de la comitiva es la diplomática. Como el Papa también es jefe de Estado, sus viajes incluyen encuentros con presidentes, funcionarios y representantes de organismos internacionales.
En estas actividades intervienen funcionarios de la Secretaría de Estado del Vaticano, el organismo encargado de asistir al Pontífice en las relaciones diplomáticas de la Santa Sede.
Durante este viaje, el equipo está encabezado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado. También forman parte de la delegación el arzobispo Paul Richard Gallagher, responsable de las relaciones con los Estados y organismos internacionales, y Paolo Rudelli, sustituto de la Secretaría de Estado para los Asuntos Generales.
Estos funcionarios participan de la preparación y el acompañamiento de las actividades institucionales. Su trabajo permite coordinar los encuentros con las autoridades de los países visitados y atender las cuestiones propias del protocolo diplomático.
Pero el Papa también cuenta con colaboradores que se ocupan de sus necesidades cotidianas. En esta gira lo acompañan sus secretarios personales, Edgard Iván Rimaycuna Inga y Marco Billeri, quienes lo asisten en sus actividades y en la organización de sus compromisos.
A ellos se suman los ayudantes de cámara Piergiorgio Zanetti y Anton Kappler, encargados de tareas de asistencia personal durante los desplazamientos.
Quiénes organizan las misas y los viajes apostólicos
Las celebraciones religiosas requieren otro equipo de especialistas. Cada misa presidida por el Papa tiene un ceremonial establecido, que incluye el orden de las oraciones, los desplazamientos y la participación de sacerdotes y obispos.
El responsable de esta tarea es el maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, que coordina la preparación y el desarrollo de las ceremonias.
En el viaje por Sudamérica, esa función está a cargo del arzobispo Diego Giovanni Ravelli, acompañado por los ceremonieros Massimiliano Matteo Boiardi y Ján Dubina.
Su trabajo consiste en garantizar que las celebraciones se desarrollen de acuerdo con las normas litúrgicas de la Iglesia, teniendo en cuenta las características de cada lugar y la cantidad de participantes.
La organización general de los viajes también tiene un responsable específico. Se trata del sacerdote mexicano José Nahúm Jairo Salas Castañeda, encargado de coordinar los preparativos de los desplazamientos internacionales del Pontífice.
Esta tarea comienza mucho antes de que el Papa salga del Vaticano. Los equipos de avanzada visitan los lugares donde se realizarán las actividades, analizan los recorridos y trabajan junto con las autoridades locales para organizar los traslados.
En Argentina, por ejemplo, representantes de la Santa Sede realizaron visitas previas para evaluar los espacios donde se desarrollarán las misas y los encuentros con los fieles.
La comitiva también incluye autoridades eclesiásticas que acompañan la dimensión pastoral del viaje. Entre ellas figuran el cardenal Luis Antonio Tagle y el arzobispo Filippo Iannone, prefecto del Dicasterio para los Obispos.
Comunicación, seguridad y salud: los otros equipos que acompañan al Papa
Otro grupo fundamental es el de comunicación. Durante cada viaje, el Vaticano difunde discursos, fotografías, videos y comunicados para informar sobre las actividades del Pontífice.
En esta gira participa María Montserrat Alvarado, nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación. También viajan Matteo Bruni, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede; Andrea Tornielli, director editorial de los medios vaticanos, y Andrea Monda, director de L'Osservatore Romano.
A ellos se suman otros trabajadores de los medios vaticanos, encargados de registrar y transmitir las actividades del Papa.
Además, unos 80 periodistas de diferentes países viajaron en el avión papal que partió de Roma el 6 de noviembre. Sin embargo, es importante distinguirlos de la comitiva oficial: los corresponsales acompañan el recorrido para cubrirlo periodísticamente, pero no forman parte del equipo de gobierno y organización de la Santa Sede.
La seguridad también tiene una estructura propia. En los viajes internacionales participan miembros de la Gendarmería Vaticana y de la Guardia Suiza Pontificia, que trabajan en coordinación con las fuerzas de seguridad de los países anfitriones.
Su función es proteger al Papa durante los traslados, las ceremonias y las actividades donde se reúne una gran cantidad de personas. En Argentina, el Gobierno nacional dispuso operativos especiales de seguridad para acompañar su recorrido por las distintas ciudades.
Por último, el Pontífice también viaja con asistencia médica. La delegación oficial incluye al doctor Luigi Carbone, médico del Papa, que integra el dispositivo sanitario preparado para atender cualquier eventualidad durante los desplazamientos.
De esta manera, cada viaje apostólico requiere una estructura que va mucho más allá de las actividades religiosas. Mientras el Papa participa de misas, reuniones y encuentros con los fieles, distintos equipos trabajan para que cada jornada se desarrolle de acuerdo con el programa establecido.
