Se trata de Hércules TC-66 “Polo Sur” de la Fuerza Aérea Argentina, que tuvo un desperfecto técnico presuntamente derivado de una pérdida de líquidos hidráulicos.

El Hércules TC-66 “Polo Sur” de la Fuerza Aérea Argentina que volaba a Dinamarca a buscar repuestos para los F16 recientemente adquiridos a ese país europeo por el Gobierno, debió regresar al aeropuerto de El Palomar tras sufrir fallas técnicas durante el viaje, poco antes de sobrevolar el océano Atlántico.

Se trata de uno de los dos aviones de este tipo con que cuenta la FAA (este y el TC-70 "BAM Malvinas"); son enormes naves utilizadas habitualmente como apoyo logístico, para transporte de grandes cargas.

De hecho, es el mismo que voló entre la base de Aalborg (Dinamarca) y la Argentina (con escala en Gran Canaria), cargando uno de los aviones de combate Lockheed Martin F-16B MLU de los adquiridos por Buenos Aires a Copenhague.

Según pudo saberse, el Hércules tuvo que realizar una maniobra de emergencia a la altura de Natal, el extremo noreste de Brasil, por un problema que le impidió continuar con el viaje, decidiéndose que regresara a El Palomar, adonde aterrizó a primeras horas de la tarde de este martes, para ser reparado en esta base militar.

Extraoficialmente trascendió que la aeronave tuvo un desperfecto técnico derivado de una pérdida de líquidos hidráulicos, lo que obligó a los pilotos a descender varios pies de altitud y pilotar con los comandos endurecidos producto del derrame.

Ante la emergencia y mediante la comunicación entre la tripulación y autoridades de tierra se determinó que era más práctico volver directamente a la Argentina que aterrizar en territorio brasileño y esperar un equipo de mantenimiento que resolviera el problema.

Los Hércules de este tipo están diseñados para carga y para el transporte de tropas, cuentan con rampa trasera y son capaces de recorrer distancias superiores a los 3.000 kilómetros con una tripulación de dos pilotos, un ingeniero de vuelo y un jefe de carga.