El incidente se produjo durante el encuentro ante el estadounidense Reilly Opelka. El tenista español ganó en cinco sets.

Alejandro Davidovich Fokina vivió un momento de tensión durante la segunda ronda frente al estadounidense Reilly Opelka. En pleno desarrollo de partido, el tenista español sorprendió cuando se dirigió enojado hacia la ubicación en la que se encontraba un grupo de aficionados. Los motivos.

El malagueño de 26 años dominaba el encuentro con dos parciales en el bolsillo pero, poco a poco, Reilly Opelka se metió en la pulseada con la ayuda de una enérgica afición norteamericana que terminó despertando la furia del europeo.

Sin embargo, los incidentes del público con Davidovich no se quedaron ahí ya que en el cuarto set cuando Davidovich se encaró con un grupo que le estaba insultando y haciéndole peinetas y denunció estos hechos ante el supervisor del partido para que tomase medidas.

Uno de los momentos se vivió en el tie-break del segundo set, cuando un aficionado empezó a gritar “¡USA!” y Davidovich contestó: “¿Qué dices de USA, gilipollas?”.

Entonces, tratando de evitar que la situación escale, el juez de silla se acercó e interfirió para aclarar la situación y continuar con el partido.

Finalmente, luego de 3h 47min de acción, Davidovich Fokina se quedó con el triunfo de segunda ronda por 6-3, 7-6 (3), 5-7, 4-6 y 6-4. Inmediatamente protagonizó una celebración que sirvió como desahogo luego de los altercados que sufrió a lo largo del encuentro.

En la rueda de prensa posterior al partido, Davidovich analizaba de esta forma lo sucedido con el público: “Eran cuatro ignorantes borrachos que al final, no sabemos si apuestan o lo que sea, entonces no sabemos qué pasa, pero al final dan un por culo que flipas. Hay gente respetuosa que puede animar, pero siempre hay cuatro ignorantes que no respetan y siempre están ahí dando por culo”.

Luego aseguró que fue un partido par demostrar fortaleza mental. “No ha sido un partido físico. Al final, la mayoría del partido eran puntos de saque, puntos de primera, así que no ha sido un partido físico. Ha sido un partido mental, que él parecía que lo iba a tirar ya en el tercero, parecía que estaba muerto, y empezó a sacar bien, empezó a tirar bien de primer golpe. Al final, me he puesto un pelín más tenso para cerrar, porque sabía que los juegos de mi saque los tenía que luchar, y al final no tenía ninguna oportunidad para poder romperle. La verdad es que me he visto bien físicamente, ha habido un pelín de bajón entre el tercero y cuarto, pero en el quinto me he rehecho, y al final he tenido la suerte de en el último juego adivinar dónde iba a sacar”.