Pekín protestó enérgicamente tras la distinción al líder espiritual en la categoría de Mejor Audiolibro, mientras que el monje tibetano agradeció el galardón con un mensaje de paz.

El gobierno de China calificó este lunes como una "maniobra política" el premio Grammy otorgado al Dalái Lama, luego de que la Academia de Grabación de Estados Unidos distinguiera al líder espiritual tibetano en la categoría de Mejor Audiolibro.

El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, expresó la "firme oposición" de Pekín a que estos premios sean utilizados "como una herramienta para maniobras políticas contra China". El funcionario sostuvo que el Dalái Lama "no es una figura puramente religiosa", sino un "exiliado político" implicado en "actividades separatistas".

Por su parte, el líder espiritual de 90 años, cuyo nombre secular es Tenzin Gyatso, agradeció el reconocimiento por su obra Meditations: The Reflections Of His Holiness The Dalai Lama.

"Recibo este reconocimiento con gratitud y humildad. No lo considero algo personal, sino un reconocimiento de nuestra responsabilidad universal compartida", expresó el monje en un comunicado desde su exilio en la India, ignorando las críticas chinas y reafirmando la importancia de la compasión y el cuidado del medio ambiente.

Este galardón devuelve al Premio Nobel de la Paz (1989) al centro de la cultura popular, un espacio que ocupó con fuerza en los años 90 con el apoyo de figuras de Hollywood como Richard Gere. Mientras tanto, China insiste en que los asuntos del Tíbet son cuestiones internas y rechaza cualquier injerencia extranjera.