Martín Menem comienza una semana con nuevos desafíos en Diputados. El más importante, correr a Manuel Adorni del centro de atención.

La Libertad Avanza ya decidió que Manuel Adorni seguirá en el Gobierno, pese a la denuncia por enriquecimiento ilícito que pesa sobre él. Así, Martín Menem, en la Cámara de Diputados, debe reencauzar la agenda política del oficialismo, mientras debe estar atento a que la oposición no junte 129 diputados para tratar una serie de proyectos de interpelación al jefe de Gabinete.
La semana de Martín Menem tendrá un progresivo avance de dificultad. La primera parada es la más afable para el riojano y el bloque oficialista. Será el martes a partir de las 15 en la comisión de Relaciones Exteriores, Industria y Legislación General. A partir de esa hora se reabrirá este espacio, en el que se volverá a dictaminar la adhesión de Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés).
El lobby farmacéutico ganó una pelea clave
Finalmente, el lobby de los laboratorios y las farmacéuticas se impuso en el Congreso y la adhesión de Argentina saldrá con el capítulo II en reserva, es decir, sin aplicación. Con esto, los laboratorios y empresas farmacéuticas argentinas se aseguran su principal caudal de negocio: la réplica de medicamentos conocidos como biosimilares y genéricos, que prácticamente consiste en copiar las fórmulas de empresas extranjeras 20 años después de su publicación. Así, aseguran, pueden vender medicamentos a un precio más accesible que el de los laboratorios internacionales.
El Gobierno buscará darle media sanción en una sesión el miércoles 20 de mayo. Esto implicará que el proyecto vuelva al Senado, que le dio media sanción en 1998, pero que, al ser un tratado internacional, no perdió estado parlamentario. En ambas cámaras, la adhesión al PCT con la reserva del capítulo II saldrá sin demasiado inconveniente.
En la sesión del 20 de mayo, el oficialismo también buscará darle media sanción al proyecto que modifica el régimen de zonas frías, sancionado durante el Gobierno de Alberto Fernández. La Ley 27.637 extendió el beneficio a regiones "sin condiciones climáticas extremas, disparando el costo fiscal del régimen", según los fundamentos del Gobierno. El proyecto del Ministerio de Economía busca revertir esa ampliación y restringir el subsidio a zonas de efectiva severidad climática.
La Patagonia, Malargüe y la Puna conservan el beneficio pleno al consumo de gas. En el resto de las zonas incorporadas en 2021, el subsidio se limita a hogares con ingresos inferiores a tres canastas básicas totales. El proyecto crea un mecanismo para saldar las deudas de distribuidoras eléctricas con CAMMESA, acumuladas durante los períodos de emergencia tarifaria. Las empresas deberán desistir de todos los reclamos judiciales como condición para acceder a esa compensación.
El oficialismo asegura que tendrá las voluntades necesarias para firmar el dictamen y conseguir la media sanción, a pesar de la resistencia de las principales zonas afectadas —las que pierden este beneficio—: Buenos Aires, La Pampa y Mendoza, que negoció la región de Malargüe. Pero además, la exigencia de que las empresas renuncien a sus reclamos judiciales antes de cobrar el dinero no es algo que termine de convencer a muchos de los diputados que deben dar sus votos. A partir de eso, en el oficialismo evalúan una serie de cambios para asegurarse las adhesiones.
El jueves la oposición buscará ir contra Adorni
El día más complicado para Menem será el jueves, cuando la oposición busque abrir el recinto para tratar una serie de interpelaciones a Manuel Adorni. El pedido de sesión lo hizo un sector de la oposición, pero sin Unión por la Patria. El bloque peronista quería sumar una serie de proyectos que fueran contra el modelo económico del Gobierno de Javier Milei, y que no fuera una sesión enfocada exclusivamente en la corrupción de Adorni.
El viejo dogma parlamentario sostiene: "El quórum lo tiene que garantizar quien convoque a la sesión". Así, el peronismo tendrá una sólida presencia, pero el jefe de la bancada, Germán Martínez, no puede asegurar que los 93 miembros de su bloque estén sentados al comienzo de la sesión para alcanzar el quórum de 129 diputados.
Menem lo sabe. Y por eso especula con que la oposición fracase en su sesión para interpelar al jefe de Gabinete. Se trata de una serie de proyectos que no tienen dictamen, por lo que se necesitan dos tercios de los votos afirmativos para tratarlos en la sesión, una mayoría inalcanzable para la oposición, por lo que irán por el emplazamiento a las comisiones para dictaminar.
Con la intención de dejar atrás las semanas más duras del Gobierno en lo que va del año, Menem debe cargar con la responsabilidad de avanzar con la agenda parlamentaria. No tiene una agenda demasiado hostil, pero no puede descuidarse, porque la oposición seguirá en vilo, a la espera del mínimo descuido.