El Frigorífico Pico —reconocido por haber creado la marca Paty— ya había suspendido a todos sus trabajadores y ahora se supo que despidió a 194.

El anarcocapitalismo de Javier Milei no perdona a nada que sea nacional: ahora se supo que el Frigorífico Pico, uno de los más importantes del país, despidió a 194 empleados y paralizó la actividad en sus tres plantas ubicadas en las localidades de Trenel, General Pico y Arata, todas en la provincia de La Pampa.
La firma propiedad de la familia Lowenstein —reconocida por haber creado la marca Paty, la más consumida del país— hasta esta semana contaba con una plantilla de aproximadamente 450 trabajadores, que ya había suspendido en enero.
Según trascendió, atraviesa una delicada situación financiera, con deudas que ascienden a $34.000 millones, de los cuales $22.000 millones corresponden a bancos públicos, a lo que se suma más de un millar de cheques rechazados por unos $12.000 millones, correspondientes a pagos a proveedores de animales y servicios. De hecho, el medio local El Diario de La Pampa informó la cooperativa eléctrica suspendió el suministro por falta de pago.
Se sabe que el motivo principal de la crisis por la cual la empresa requirió un procedimiento preventivo de crisis, es la brutal caída del consumo: de faenar hasta 600 cabezas diarias para el mercado interno, en los últimos meses pasó a menos de 50.

